Todd Frazier (derecha) viene de una buena serie al bate vs. los Gigantes.

SAN DIEGO - El bateo de los Rojos ha estado encendido últimamente, parte del buen momento del equipo en días recientes.

Antes de su victoria por 4-0 el domingo para completar una barrida de los Gigantes en San Francisco, Cincinnati promediaba 5.8 carreras por juego y tuvo promedio colectivo de .279 en sus 18 encuentros anteriores. Además, los Rojos habían anotado seis carreas o más en nueve dichos partidos. En junio, los Rojos encabezan la Liga Nacional con promedio de .327 con corredores en posición de anotar.

En los 62 choques antes del 10 de junio, el equipo promediaba 3.5 carreras por encuentro y tenía promedio colectivo de .237. Estaba claro que la ofensiva de los Rojos no andaba bien y que le faltaba energía. Hubo siete derrotas por blanqueada, incluyendo un juego en que Josh Collmenter de los Diamondbacks se enfrentó al mínimo de 27 bateadores el 29 de mayo.

El coach de pitcheo de Cincinnati, Don Long, no ve ningún cambio de mentalidad en los bateadores del equipo, sino todo lo contrario. El instructor elogia a sus pupilos por seguir con la misma filosofía que se les ha inculcado desde el principio de la temporada.

"Cuando quieres hacer las cosas de la manera correcta y no sacas los resultados que igualen el esfuerzo, hay mucha frustración", dijo Long. "Al final, llegas al punto de que el estar frustrado no ayuda. Estamos haciendo el trabajo y la preparación. Tenemos que salir y confiar en lo que tenemos".

Joey Votto volvió al lineup el 10 de junio cuando fue activado de la lista de incapacitados. Además, Jay Bruce y Devin Mesoraco han perdido tiempo de juego por lesión. Estos últimos dos han despegado al bate, pero Votto no. Sin embargo, la presencia de Votto ha estabilizado la estructura de la alineación.

"Eso le permite a Bryan (Price, manager de los Rojos) poner a los muchachos en sus puesto naturales en el orden y ha facilitado que todo se calme", dijo Long. "Creo que estamos consiguiendo la mentalidad de entender nuestro fuertes y tratar de maximizarlos hasta que hay dos strikes en la cuenta, y de ahí luchar el turno.

"Comprendemos que puede haber valor en un turno que termine con ponche, si es que el pitcher tuvo que trabajar. Si cada muchacho en el orden tiene esa mentalidad, tendrás algunos juegos en que las cosas no se vean bien durante los primeros cuatro o cinco innings, pero el abridor ya ha hecho 80, 90 pitcheos y lo estás cansando"

Long resaltó la determinación de los bateadores de los Rojos.

"Nuestros muchachos están luchando sus turnos ahora mismo", dijo. "Creo que eso ha aumentado y es parte de lo que estamos tratando de hacer".