Jhonny Peralta. (AP)

MILWAUKEE - Tal vez impulsado por la decisión de su manager Mike Matheny de no incluirlo en el lineup el sábado, Jhonny Peralta ha empezado a exhibir la buena ofensiva que esperaban los Cardenales cuando firmaron al torpedero dominicano durante la temporada muerta.

Peralta dio por lo menos dos hits en tres juegos consecutivos del domingo al martes. Conectó cuadrangular tanto el lunes como el martes, llegando a cuatro-la mayor cantidad en el equipo de San Luis-en sus primeros 14 partidos.

El veterano necesitó 44 turnos para alcanzar dicha cifra, que fue el total de jonrones disparados por los torpederos de los Cardenales durante todo el trayecto la temporada pasada. El grupo de paradores en corto de San Luis del 2013 necesitó de 567 turnos para dar esos cuatro bambinazos.

"Cuando los fanáticos comiencen a ver a Jhonny mientras éste se encienda y en el transcurso de la temporada, sabrán lo que hace para nuestro lineup", dijo Matheny. "Nos da otro puesto (en el orden ofensivo) con que (el pitcher contrario) no puede darse un respiro. Creo que eso es bastante bueno cuando ves lo que tenemos en la parte gruesa de la alineación, 3-4-5, y luego ves al 6 y al 7 llegar (a la caja de bateo) con muy buenas posibilidades de hacer algo".

Llegando al miércoles, los cinco juegos en que Peralta conectó de hit fueron victorias de los Cardenales.

El promedio del oriundo de Santiago, R.D. ha subido poco a poco, luego de que el veterano empezara la campaña con apenas dos hits en sus primeros 32 turnos.

"Me he sentido bien desde el principio. No hay nada diferente", expresó Peralta al preguntársele acerca de su buen bateo en días pasados. "Lo único diferente es mejor suerte. Pero no he cambiado nada".

El quisqueyano notó que ha enfrentado el reto extra de medirse a varios lanzadores que no conoce, ya que está en su primera temporada en la Liga Nacional. Peralta jugó 11 campañas en la Americana antes de unirse a San Luis al firmar un contrato de cuatro años y US$53 millones en noviembre.

El infielder también luchó con la tendencia de tratar de hacer demasiado mientras trataba de demostrarles a todos que podía rendir en su nueva organización, además de estar a menos de un año de su suspensión por su vínculo con la Clínica Biogénesis.

"A veces es un poco difícil", dijo Peralta. "Uno quiere impresionar a los fans en San Luis y cuando nada va bien, la gente se preocupa. Pero sé la clase de jugador que soy".