CHICAGO -- Durante la carrera de Grandes Ligas del torpedero cubano de los Medias Blancas, Alexei Ramírez, abril ha sido un mes para el olvido.

El mal arranque de Ramírez se notó como novato con un promedio de .121 en abril del 2008 y continuó al batear .214 en el 2009, .221 en el 2010 y .207 en el 2012. Bateó .265 en abril del 2011 pero cayó a .220 en julio y .239 en agosto de la misma campaña.

Parecía que el campocorto ya se había acostumbrado al frío clima de Chicago al inicio de la temporada luego de batear .281 en abril del año pasado. El hecho de que su promedio no ha bajado de .271 en cualquier otro mes del 2013 demostró que Ramírez se ha convertido en un jugador más consistente.

Ese buen ritmo de Ramírez ha llegado a otro nivel al comienzo de esta campaña, como fue evidente tras un promedio de .420 y un racha de 13 juegos con al menos un imparable después de conectar dos imparables en el cierre de la serie de los Medias Blancas contra los Indios, actuación que fue coronada con un cuadrangular de dos carreras para darle la victoria a Chicago. Ramírez en estos momentos encabeza la Liga Americana en promedio (.420), porcentaje de embasarse más slugging (1.143) y hits (21).

El batear hacia todas las bandas ha sido un ajuste crucial para el éxito de Ramírez.

"He contado con la fortuna de poderle pegar a la pelota donde la tiran", manifestó Ramírez. "Si bateo las pelotas lanzadas a un lado del plato, el lanzador buscará lanzarlas a otro lado. Ahora he podido anticipar las pelotas al otro lado".

"Creo que se trata de siempre estar preparado. Este año me he concentrado en eso. Ya tengo mi rutina y obviamente he tenido buenos resultados".

En la defensa, Ramírez solamente ha cometido solamente un error en lo que va de la temporada. Su éxito con el bate en abril puede ser una señal de algo especial esta campaña, pero Ramírez no está pensando en las repercusiones a largo plazo.

"Ya no puedo pensar lo que sucedió en el partido anterior", dijo Ramírez. "Solamente debo pensar en el próximo partido".