Juan Francisco. (AP)

PHOENIX, Arizona - Un candidato que no hace mucho ruido en la competencia por el puesto de primera base de los Cerveceros de Milwaukee envió dos mensajes contundentes de que debe ser tomado en cuenta.

El dominicano Juan Francisco es bastante callado, pero sabe llamar la atención en el plato. Esta semana, conectó cuadrangulares en turnos consecutivos en el primer partido de pretemporada contra los Atléticos de Oakland.

"Cuando le pega bien a la pelota, no importa a qué parte del parque" la batee, comentó el manager de los Cerveceros, Ron Roenicke. "Sólo un puñado de jugadores tienen su poder".

Un ejemplo es el bambinazo de 502 pies que Francisco conectó en 2011 con los Rojos de Cincinnati, en el que la pelota salió del Great American Ballpark. Todavía es impresionante ver el video de ese batazo.

"No, no tengo tanto poder... no, no", respondió Francisco el viernes, sonrojándose cuando le repitieron los elogios de Roenicke.

Sin embargo, el toletero zurdo todavía no se asienta en las mayores. Por supuesto, los ponches no le ayudan para nada.

Canjeado a mitad de la temporada pasada por los Bravos de Atlanta, Francisco fue cambiado de tercera a primera luego de la lesión de Corey Hart. Francisco bateó 13 cuadrangulares y remolcó 32 carreras en 89 partidos con los Cerveceros, aunque su promedio fue apenas de .221 y abanicó 95 veces.

Esos números no fueron lo suficientemente buenos como para ser titular en la recta final de la campaña, y mucho menos para asegurarle un puesto en la alineación en 2014. Los Cerveceros ficharon a los veteranos Lyle Overbay y Mark Reynolds con contratos de ligas menores, con la intención de que sean alternativas para jugar en primera.

Francisco regresó a la República Dominica en las vacaciones y jugó pelota invernal, donde dijo que trabajó para eliminar un defecto en su swing. Según Roenicke y el coach de bateo Johnny Narron, Francisco intenta no levantar la pierna y mantener ambas manos en el bate.

Sea lo que sea que hizo, funcionó en el primer partido de la pretemporada.

"Tengo que seguir trabajando", comentó Francisco.

El oriundo de Bonao habla poco con los periodistas. En su sexto año en la liga, Francisco se siente más cómodo hablando en español con otros peloteros latinos, comentó Roenicke.

Más que nada, Francisco prefiere no hablar mucho. El enorme toletero puede ser una figura intimidante, y no es de extrañar que uno de sus ídolos sea otro bateador de poder zurdo dominicano, el astro de los Medias Rojas David Ortiz.

"Me gusta como batea. Es mi favorito", relató Francisco.