Dióner Navarro. (Frank Gunn/AP)

DUNEDIN, Florida - El venezolano Dióner Navarro sabe que lo que sobra son escépticos. Pero en lugar de frustrarse por las críticas, el receptor las está usando como motivación de cara a la temporada del 2014.

El veterano de 30 años de edad fue convocado al Juego de Estrellas en el 2008, pero no ha sido titular en Grandes Ligas desde la campaña del 2009. Es por ello que se ha cuestionado el contrato de dos años que los Azulejos le dieron para que sea el cátcher titular del club.

Navarro ahora tiene una oportunidad para revitalizar su carrera. Su "renacimiento", como él le llama, comenzó en el 2013 con una campaña exitosa con los Cachorros. Pero el reto verdadero lo enfrentará este año cuando aumente considerablemente su tiempo de juego con los Azulejos.

"Sé que existen muchas dudas, pero no me importa. Sé lo que tengo que hacer", dijo Navarro, quien ya se reportó a los entrenamientos de Toronto.

"(Las dudas) son buenas para mí. Me fascina el reto. No me gusta decir que le voy a demostrar a la gente que está equivocada porque yo no tengo que probarle nada a nadie, sólo a mí mismo y a la organización… (Pero) estoy bien contento y agradecido de que me dieron esta oportunidad y me entusiasma el reto".

Ésa es la ventaja de haber estado en Grandes Ligas por una década y haber visto acción en todos los papeles concebibles. Están sus temporadas destacadas con los Rays, el haber sido enviado a ligas menores en el 2012 y el haber tenido que compartir la receptoría de los Cachorros el año pasado.

El receptor pretende usar dichas experiencias como ventaja en su intento por dejar atrás lo que fue una etapa frustrante de su carrera.

"Definitivamente no fue nada divertido", dijo Navarro acerca de ser un jugador de medio tiempo. "No era lo que esperaba para mi carrera, pero a la vez, estoy agradecido de que así sucedió. Fue una especie de alerta. Supe donde estaba en ese momento y donde quería estar.

"Creo que las últimas dos temporadas hablan por sí solas. Estoy aquí porque tengo una nueva oportunidad. Tuve un renacer y estoy tratando de aprovechar todas las oportunidades que se me presenten. Así es que veo las cosas y así han sido durante los últimos años".

En el 2013, Navarro registró un promedio de .300 y un porcentaje de embasarse de .365 con 20 extrabases y 34 remolcadas en apenas 89 compromisos por Chicago.

Según Navarro, su mejoría se debe en gran parte a su nueva dedicación fuera del terreno. Su acondicionamiento y nutrición han mejorado en los últimos años y ahora el caraqueño pasa la temporada baja entrenando con el inicialista de los Rojos, Joey Votto, en la Florida.

Navarro no quiso hablar acerca de cuántos otros equipos estuvieron interesados en sus servicios durante la temporada baja, pero es obvio por qué eligió a los Azulejos. Más que nada, Navarro ansiaba la oportunidad de jugar y Toronto era una de las pocas organizaciones donde el puesto de receptor titular estaba disponible.

"Simplemente quería jugar", dijo Navarro. "Quiero llegar a ser un pelotero mucho mejor. Sentí que ésta era la oportunidad indicada, con esta organización. Tenemos un gran equipo y ahora tenemos que armarlo todo".