Robinson Canó.

SEATTLE - Con cinco participaciones en el Juego de Estrellas, el dominicano Robinson Canó ha sido uno de los mejores peloteros en las Grandes Ligas jugando para un club repleto de superestrellas y acostumbrado a ganar en Yankees.

Pero las cosas cambiaron para Canó este receso de campaña. Y en su primera presentación ante los fanáticos de los Marineros el fin de semana en el Safeco Field, el intermedista de 30 años de edad reconoció que ahora acarrea una presión extra junto al contrato por $240 millones que firmó en diciembre.

"Estoy listo para asumir el reto", exclamó. "He estado en Nueva York donde tienes a los medios encima todo el día. Pero hay cosas que no estarán en mis manos. Aportaré mi energía positiva lo más que pueda. Pero ganar aquí será cuestión de equipo, no de un solo hombre".

Tales declaraciones serán comunes por parte de Canó en las próximas semanas. El quisqueyano sabe que sólo vendrá a batear cuatro o cinco veces por juego. Sólo podrá atrapar batazos que vayan en dirección a él. Sólo será una pieza en el rompecabezas. Pero obviamente es una pieza bien importante y los Marineros esperan que aporte en grande en la parte gruesa del lineup y sea un ejemplo dentro de un roster joven que busca hacer cosas grandes y dejar en el olvido un récord de 71-91 en 2013.

Con un compromiso por 10 años y un salario de $24 millones anuales, los Marineros promoverán a Canó como el rostro de la franquicia.

"Diría que no soy sólo yo", manifestó Cano. "Tienes que hablar acerca de (el venezolano) Félix [Hernández]. Se trata de un jugador que lleva años jugando aquí. Es uno de los mejores lanzadores del béisbol. Voy a tratar de ser un ejemplo para los jóvenes y trataré de inculcarles lo que se necesita para ganar y lo divertido que es llegar a los playoffs y ganar una Serie Mundial. Compartiré mi experiencia para motivar a los muchachos a siempre dar lo mejor de sí en cada partido".

Cano sólo ve hacia adelante y las preguntas acerca de los Yankees que recibió por parte de los reporteros el fin de semana en el Safeco Field fueron rápidamente desviadas.

"Ya no quiero hablar de eso", enfatizó. "Quiero dejar eso en el pasado. Ahora soy parte de los Marineros y sólo quiero hablar de Seattle. Es una nueva ciudad, nuevos compañeros, nuevo manager. Estoy ansioso por arrancar la campaña".

Canó dijo que ha estado entrenando duro este invierno, como de costumbre, junto a otro grupo de peloteros en su natal República Dominicana. Ni siquiera había tenido tiempo de buscar una residencia en Seattle, pero iba a comenzar ese proceso el domingo antes de viajar de regreso a casa.

Canó sabe que la fanaticada en Seattle tiene hambre de triunfo y espera volver a ver a los Marineros en la postemporada, algo que no hacen desde el 2001.

Pero, ¿qué se necesitara para volver a crear una cultura ganadora en Seattle?

"Primero tendremos que ganar", reconoció Canó. "Queremos contar con el apoyo de nuestros aficionados. Pero si queremos tenerlo todo el año, tenemos que jugar duro, dar lo mejor de nosotros y tratar de ganar cada partido".