Francisco Lindor (Jamie Squire/Getty Images)

Francisco Lindor podrá ser el prospecto número 1 de los Indios, pero todavía no es un ligamayorista. Por lo tanto, el boricua no tuvo más opción que ver el Juego del Comodín que disputó Cleveland en octubre igual que lo hicieron muchos fanáticos: desde la sala de su casa.

"Sentía que me volvía loco viendo el juego desde el sofá", dijo Lindor. "Me puse a pensar en lo entusiasmado que estoy por ser parte de esta organización y por los grandes momentos que se avecinan".

Esa noche, no hubo muchos momentos alegres para los Indios, que sucumbieron por 4-0 ante los Rays, pero la presencia de Lindor le augura un futuro positivo al club. Desde que lo seleccionaron en la primera ronda del draft amateur del 2011, la Tribu ha considerado a Lindor su torpedero del futuro.

Lindor tenía apenas 19 años de edad cuando debutó con Doble-A Akron la temporada pasada y está en posición de adueñarse del rol de torpedero en los Indios cuando se termine el contrato del venezolano Asdrúbal Cabrera después de la campaña del 2014.

En el 2013, Lindor bateó para .306 con 20 bases robadas en 83 compromisos por Clase A Carolina y fue parte del Equipo del Mundo para el Juego de las Futuras Estrellas. Posteriormente, fue ascendido a Akron, donde registró un promedio de .289 con un porcentaje de embasarse de .407 en 21 partidos antes de que una lesión persistente en la espalda la pusiera fin a su campaña a finales de agosto.

"Tuvo una temporada estupenda", manifestó Carter Hawkins, asistente del director de desarrollo de jugadores del club, cuando terminó la temporada de Lindor. "Fue fantástico. También dio gusto ver lo bien que le fue cuando llegó a Akron".

Lindor dice que se dio de cuenta desde el momento que incorporó al equipo de Akron que las metas del juego son distintas allí.

"El juego cambió por completo", manifestó Lindor. "Es más competitivo. En los niveles más bajos, los muchachos juegan con el fin de desarrollar más. Aunque allí también se juega para ganar y en Doble-A también nos desarrollamos, en Doble-A es un juego más de adulto".

Lindor se acopló fácilmente al manager de Akron, su compatriota Edwin Rodríguez. Fue Rodríguez quien ayudó a Lindor a comprender las diferencias entre Doble-A y los niveles más bajos de la finca y también lo hizo entender que era hora de comenzar la etapa final de su desarrollo.

Lindor dice que Mike Avilés también lo ha aconsejado. El infielder de los Indios jugó por la selección de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol y cuando regresó a los entrenamientos tras terminar en el segundo lugar en el torneo, tuvo un mensaje para Lindor.

"Recuerdo que regresó de Clásico y me dijo, 'Bueno amigo, nosotros hicimos nuestra parte, y en un par de años, les tocará a ustedes los peloteros boricuas del futuro'", dijo Lindor. "Siempre me indica cómo se debe jugar. Es un tipo muy servicial, con la mente abierta".

Por ahora, Lindor está enfocado en unirse a Avilés en Cleveland. Aunque es posible que el puertorriqueño -- el prospecto número 4 entre todos los torpederos del béisbol, según MLB.com -- haga su debut de Grandes Ligas en el 2014, está programado para comenzar la temporada en ligas menores.

La meta de Lindor es llegar a la Gran Carpa y ganar una Serie Mundial, pero está consciente de que no le corresponde decidir cuándo tendrá esa oportunidad. Mientras tanto, seguirá esforzándose con el fin de eventualmente incorporarse al equipo grande.

"Estoy con Akron ahora, un poco más cerca de Cleveland, y así lo siento", dijo Lindor. "Pero quiero jugar mi juego y hacer lo mío.

"Dejo las cosas en manos de los Indios. Yo sólo salgo y disfruto el juego. Es un juego divertido. Tengo que disfrutarlo y jugar con una sonrisa".