Starling Marte.

Aunque la decisión no fue del agrado de sus jefes en los Piratas, Starling Marte comenzó a prepararse para los entrenamientos del 2014 el mes pasado con una breve estadía con el Escogido en la pelota invernal de la República Dominicana. Bastó con verlo en acción en unos cuantos juegos para determinar que está en forma como si fuera la temporada regular.

En cada uno de los compromisos que disputó por los Leones, Marte recibió un bolazo. La segunda vez, el golpe fue en la mano izquierda y el quisqueyano abandonó el partido después de un inning, haciendo gestos de dolor.

Los directivos en Pittsburgh seguramente hicieron muecas también al recordar cómo la ausencia del quisqueyano durante un mes en la recta final del 2013 por una lesión en la mano derecha puso en peligro las aspiraciones del club de clasificar para los playoffs.

Dicha lesión fue el resultado de un pisotón que recibió Marte cuando intentaba robarse la tercera base, pero durante toda la temporada, los Piratas vieron cómo los lanzamientos abollaban las manos del guardabosque. El dominicano terminó en el segundo lugar de Grandes Ligas en el 2013 con 24 bolazos recibidos. Sólo lo superó Shin-Soo Choo, quien fue golpeado 26 veces.

"No es nada nuevo para él. Ha encabezado todas las ligas en las que ha jugado en bolazos", dijo el capataz de los Piratas, Clint Hurdle, acerca de Marte.

Se trata de una enorme preocupación para el equipo y buscar una solución será uno de los primeros retos que enfrentará Jeff Branson, el nuevo coach de bateo de los Bucaneros.

"Trabajaremos en eso en los entrenamientos", dijo Branson, quien tuvo la oportunidad de observar a Marte en el 2013 como asistente del ex coach de bateo de Pittsburgh, Jay Bell. "No es que los lanzamientos que lo golpean en las manos sean demasiado pegados. Es que (Marte) está encima del plato, a tal grado que sus manos quedan expuestas. Tenemos que tratar de que sus manos no peligren. No serían cambios drásticos, sino algunos pequeños ajustes".

Marte solucionó los problemas que tenían los Piratas con el puesto de primer bate y ahora debe resolver este asunto, porque el equipo lo echa de menos cuando está fuera de acción. En el 2013, campaña en la que sumaron 94 victorias, los Bucaneros tuvieron una marca perdedora (13-14) en compromisos en los que Marte no jugó.

"Tenemos que ayudarlo a encontrar la manera de esquivar los pitcheos", dijo Hurdle. "No se quita del medio. Sus movimientos en la caja de bateo son puras reacciones. Pero evadir los bolazos no ha sido uno de sus puntos fuertes".

El rol de Branson sería ayudar a Marte a hacer los ajustes necesarios para que el jardinero se sienta más cómodo y más a gusto bateando con dos strikes.

Pocos de los bolazos que recibió Marte fueron consecuencia de lanzamientos muy pegados. De hecho, varios fueron casi strikes a los que el dominicano no hizo intento alguno por evadir. Increíblemente, de los 24 pelotazos que recibió Marte en el 2013, 20 fueron con dos strikes, lo cual Branson atribuye más a la estrategia de los lanzadores que a un fallo del joven bateador.

"Le tiraban adentro, porque él tenía la tendencia de hacerle swing a esos pitcheos", dijo Branson. "Y si un pitcher lograba que le hiciera swing a un pitcheo pegado temprano en el conteo, simplemente expandía su zona (de strikes) para ver hasta dónde podía llegar. Después de dos strikes, la zona se ampliaba bastante y el pitcher le tiraba más pegado todavía. Por lo tanto, la clave es que Starling no le tire a los lanzamientos adentro temprano en el conteo. De esa forma, los pitchers deberán buscar otra manera de atacarlo si llegan a tenerlo en dos strikes".

Aun con lo sólido que fueron los números de Marte en el 2013, su promedio con dos strikes fue de .197 en comparación con .394 en otras situaciones. Se trata de un abismo enorme. De cerrarlo, el quisqueyano sería menos propenso a tratar, subconscientemente, de embasarse de una manera más difícil y dolorosa.

Se supone que la experiencia - una mayor habilidad para reconocer los pitcheos, mejor disciplina a la hora de buscar lanzamientos en la zona de strikes y más paciencia - ayudarán a Marte en ese aspecto. Quizás la experiencia le permita corregir las cifras más sorprendentes de su primer temporada completa en Grandes Ligas: En 566 presentaciones en el plato, Marte negoció apenas un boleto más (25) de los pelotazos que recibió.

"Es un bateador agresivo", dijo Branson acerca de Marte. "Siempre lo ha sido. No batea con la intención de negociar un boleto. Tenemos que asegurarnos de que canalice su agresividad de la manera indicada".