Tony La Russa, Bobby Cox y Joe Torre. (John Raoux/AP)

Para Major League Baseball, diciembre del 2013 marcó una fecha para el recuerdo, cuando tres de los managers más brillantes de su generación fueron elegidos al Salón de la Fama.

Bobby Cox, Joe Torre y Tony La Russa serán exaltados oficialmente en Cooperstown, N.Y., el 27 de julio, junto a cualquier otro candidato que sea elegido por la Asociación de Cronistas de Béisbol de Estados Unidos (BWAA). Dicha votación, que incluye a los debutantes Greg Maddux, Tom Glavine, Frank Thomas y Jeff Kent, está actualmente en manos de dichos votantes, y los resultados serán dados a conocer en Nueva York el 8 de enero.

Sin importar cuál sea el resultado de esa votación, será una exaltación histórica para el Salón el verano próximo. Nunca antes se habían elegido a tres capataces al Templo de los Inmortales en un mismo año. El trío, que acumuló 7,558 victorias de temporada regular, 17 banderines divisionales y ocho títulos de Serie Mundial, fue elegido de manera unánime por el Comité de la Era de Expansión compuesto de 16 miembros durante una larga reunión a principios de diciembre.

Cox pasó 25 de sus 29 campañas como dirigente de Grandes Ligas con los Bravos, con quienes ganó la Serie Mundial en 1995 y se agenció 14 banderines divisionales consecutivos. Torre, quien dirigió en 29 temporadas, ganó seis títulos de división y cuatro Series Mundiales con los Yankees en un período de ocho años entre 1996 y 2003. La Russa fue capataz por 33 años, ganando el Clásico de Otoño una vez con los Atléticos y en dos ocasiones con los Cardenales.

"Comienzas el viaje en marzo y todos tienen las mismas aspiraciones", dijo Torre, ahora vicepresidente ejecutivo de Operaciones de Béisbol para MLB. "Me remonto a mis años de adolescente y llegar a la Serie Mundial es un sueño que siempre quise cumplir. Una vez que llegas a esa competencia, nunca es suficiente. Después de ganarla en 1996 con los Yankees, aunque era meta cumplida, me di cuenta que no era suficiente. Sigues manejando y no miras atrás".

La Russa, Cox y Torre ocupan el tercero, cuarto y quinto lugar en victorias como timoneles en la historia de Grandes Ligas, y cada uno tiene más de 2,000 triunfos. Sólo Connie Mack (3,731) y John McGraw (2,763) ganaron más juegos que La Russa (2,728), Cox (2,504) y Torre (2,326).

La Russa aseguro que su éxito fue el resultado del trabajo en equipo.

"Si hay algo que aprendí con el paso de los años", comentó La Russa, "es acerca de la organización como tal. Lo dije muchas veces cuando estuve con los Medias Blancas, Atléticos y Cardenales - si quieres ganar, tienes que hacerlo en unidad, cada quien coordinado".

La elección de Cox coincide con las candidaturas de dos de sus pitchers con los Bravos, Maddux y Glavine, quienes lanzaron bajo la tutela de Cox por una década de 1993 al 2002. Maddux totalizó 355 victorias -- 194 con Atlanta -- y Glavine ganó 305, 244 con los Bravos. Pensar en compartir el mismo escenario en el Clark Sports Center en julio con ambos o uno de ellos es algo muy emotivo para Cox.

"Bueno, esos muchachos son quienes me llevaron lejos como manager, eso es seguro", elogió Cox. "Sería algo grandioso, les deseo toda la suerte del mundo a ambos. Estamos hablando de lanzadores de primer nivel, si contabas con Maddux o Glavine en la loma, sabías que las oportunidades de ganar eran grandes".