Cody Ross, Jonny Gomes y Marco Scutaro.

LAKE BUENA VISTA, Florida - El nombre de David Price seguramente saldrá a colación, lo mismo pasará con el de Brett Gardner. Matt Kemp también podría ser un tema de conversación, así como Mark Trumbo, Brandon Phillips, Jonathan Papelbon y Billy Butler.

Al final, ninguno de ellos habría sido canjeado después de que los altos mandos del béisbol se reúnan durante las Reuniones Invernales. Pero cabe destacar que varios clubes están al menos dispuestos a hablar acerca de cambiar a algunos de sus jugadores más reconocidos.

Una razón podría ser que los equipos son ahora más agresivos que nunca a la hora de realizar maniobras porque saben que la diferencia en talento entre las 10 ó 15 mejores escuadras del béisbol no es tan dramática.

Las nóminas multimillonarias ya no garantizan títulos. La astucia también cuenta, ahora más que nunca. Por esa razón los Cardenales, Atléticos y Rays a menudo terminan por encima de equipos que gastan mucho más que ellos.

Otros dueños de equipos y gerentes generales ven a esos clubes y tratan de entender el éxito. Si en verdad lo han estudiado bien, se darán cuenta que las vacantes para la postemporada no siempre se las ganan los equipos que acapararon los titulares con maniobras de lujo durante el invierno.

Hace dos años, el gerente general de los Gigantes Brian Sabean adquirió al puertorriqueño Ángel Pagán en el receso de temporada y al venezolano Marco Scutaro antes de la fecha límite de cambios sin pasar por waivers. Ambas maniobras generaron poca atención, pero al final terminaron siendo claves para que los Gigantes ganaran la Serie Mundial.

Los Gigantes estaban respaldados por un gran cuerpo de pitcheo. Si no lo hubieran tenido, las astutas maniobras de Sabean no hubieran generado tanto impacto.

Los Medias Rojas firmaron a siete agentes libres el invierno pasado. Ninguno de ellos era considerado como una estrella. Pero todos ellos terminaron siendo protagonistas en el camino de Boston hacia su tercer título de Serie Mundial en los últimos 10 años.

Entonces, con más paridad que nunca, los equipos creen que tienen la oportunidad de ganar. Los Reales creen que pueden ser contendientes. Los Piratas esperan regresar inmediatamente a la postemporada. Los Rojos, Dodgers y otros están cerca.

Ya no hay más planes de reconstrucción de cinco años. No hay razón para ello. Tampoco hay razón para ser cauteloso a la hora de hacer maniobras.

Es por eso que Prince Fielder, Ian Kinsler y Doug Fister fueron canjeados, y el por qué el dominicano Robinson Canó obtuvo un lucrativo contrato por parte de los Marineros y también la razón por la que el puertorriqueño Carlos Beltrán, Jacoby Ellsbury, Jason Vargas y Curtis Granderson han cambiado de franela.

Le damos tanta publicidad a las Reuniones Invernales casi cada año y hablamos de los posibles megacontratos y firmas de lujo que se pudieran dar, y luego terminamos decepcionados. Este año no sería la excepción, pero no será porque los equipos prefirieron actuar con cautela.

Probablemente esa sea la razón para la ola de maniobras de impacto que se ha dado en lo que va de este invierno. Cada vez más peloteros de élite son asegurados a largo plazo por sus equipos antes de que lleguen a la agencia libre. Y cuando un equipo recurre al mercado libre, podría darse una semana de locura como la que tuvimos previa a las Reuniones Invernales.

Los analistas que se enfocan en la magnitud de los contratos no están entendiendo el punto. Ahora más que nunca, los equipos están en busca del potencial de una remuneración inmediata. Si Canó ayuda a los Marineros a ganar en 2014, existe una muy buena posibilidad de que los ingresos de Seattle derivados de la venta de boletos, mercancía y patrocinios se incrementen considerablemente.

Para los Marineros, la hora de trabajar duro comienza ahora. Una cosa es superar a los demás equipos con la mejor oferta para adquirir a un superestrella. Es otra clase de reto identificar a otros veteranos disponibles y armar un equipo contendiente.

Por ejemplo, los Rangers se echaron una carga económica bien pesada al canjear a Kinsler por Fielder. Pero luego el gerente general de Texas Jon Daniels comenzó a trabajar en esas pequeñas pero astutas maniobras para reforzar al club.

El directivo adquirió al jardinero izquierdo novato Michael Choice desde los Atléticos y firmó al receptor agente libre J.P. Arencibia. Daniels todavía necesita un bate más, pero en lugar de ir tras el mejor agente libre disponible (el surcoreano Shin-Soo Choo ), Daniels podría ir tras un agente libre de menor categoría, digamos, Michael Morse o Eric Chávez.

Como Daniels lo dijo recientemente, esos peloteros de renombre disponibles en el mercado representan una gran adquisición, pero la próxima temporada descubriremos que algunas de las mejores maniobras fueron esas contrataciones de bajo perfil que en el momento no lucieron muy significativas.

Es por eso que nos gusta tanto el Invierno al Rojo Vivo. Es fascinante ver trabajar a los gerentes generales en su intento por reforzar su roster. Es especialmente interesante volver atrás un año después para ver qué maniobras realmente dieron resultado.

En pocas palabras, cada equipo tiene su oportunidad. Lo mejor de todo es que casi cada club reconoce que la tiene. Y esa es la principal razón para la ola de movimientos que se ha dado en lo que va del receso de temporada.