Carlos Beltrán. (Wilfredo Lee/AP)

Carlos Beltrán encaja perfectamente en los Yankees y no solamente porque su llegada fortalece el orden ofensivo del club. El boricua reúne todas las cualidades que los Bombarderos buscan en un jugador.

Beltrán será una potencia en la parte gruesa del lineup de Nueva York. Se espera que aporte al menos 30 dobles, 24 jonrones y un OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .830. Ese es el tipo de producción que suele brindar el veterano.

Pero también se trata de un jugador sumamente profesional que influirá de manera positiva en el clubhouse. Si a los fanáticos de los Yankees les inquieta el hecho de que Beltrán cumplirá 37 años de edad en abril, deben despreocuparse. Ningún pelotero pone más empeño en mantenerse saludable y en forma que Beltrán.

No hay garantías. Pero tampoco existen agentes libres perfectos. Si tres años y US$45 millones parecen demasiado, ¿cuál era las alternativa? En el 2013, Nueva York quedó fuera de los playoffs por apenas la segunda vez en 19 temporadas. Sin ayuda disponible de inmediato en su finca, a los Yankees no les queda otro remedio que buscar piezas en el mercado de agente libres si pretenden clasificar en el 2014.

A pesar de que perdieron al dominicano Robinson Canó, quien pactó con los Marineros, los Yankees agregaron a Jacoby Ellsbury, Brian McCann y a Beltrán y renovaron con el diestro japonés Hiroki Kuroda. Dichos movimientos los acerca a su meta de volver a la postemporada.

Es cierto que los Yankees enfrentan interrogantes por todos lados. Desde los abridores CC Sabathia y el dominicano Michael Pineda hasta los infielders Derek Jeter, Mark Teixeira y Alex Rodríguez, hay mucho por definirse con respecto a la escuadra de los Yankees para el 2014.

Si miramos a los Yankees desde cierto punto de vista, es fácil suponer que serán un equipo del montón la próxima temporada. Pero si corren con suerte en cuanto a la salud se refiere, y si los veteranos del club rinden como lo han hecho a lo largo de sus carreras, los Yankees podrían dar la pelea.

Aun con lo contentos que deben estar los Bombarderos de haber agregado a Beltrán, es probable que más contento esté el boricua de ponerse el uniforme rayado de Nueva York. En otros momentos de su carrera, Beltrán tuvo interés en unirse a los Yankees, pero por varios motivos nunca se dio.

Quizás hubo momentos durante las temporadas del 2009 y 2010 que Beltrán lucía ser un jugador en declive. En esas dos campañas, vio acción en apenas 45 juegos debido a las lesiones. Nadie hubiese pronosticado que en las siguientes tres temporadas iba a promediar 26 jonrones y 88 remolcadas.

Beltrán ya sabe lo que implica jugar en Nueva York, ya que pasó más de seis temporadas con los Mets del 2005 al 2011. El puertorriqueño conectó 149 vuelacercas y produjo 559 carreras en 839 compromisos por el equipo de Queens. En 51 juegos de postemporada de por vida, ha bateado para .333.

Beltrán también sabe lo que conlleva sustituir a una superestrella.

Hace dos años, cuando el dominicano Albert Pujols se fue de los Cardenales para firmar con los Angelinos, al gerente general de San Luis, John Mozeliak, no demoró en determinar que Beltrán era el reemplazo indicado. Beltrán tuvo dos campañas sólidas para ayudar a los Cardenales a llegar a los playoffs en temporadas consecutivas.

Cuando el manager de Joe Girardi se siente a crear su nuevo lineup, probablemente colocará a Beltrán como tercer bate. Con Ellsbury y Jeter bateando delante de él, el veterano estará en buena posición para producir.

Jugar por los Yankees es una experiencia singular, pero se trata de algo que Beltrán ha anhelado.