LA HABANA - En medio de cambios en la política deportiva nacional, de renuncias y deserciones, el domingo arranca el campeonato cubano de béisbol con ocho cotejos, incluyendo el duelo entre el campeón Villa Clara y el subcampeón Matanzas.

El gobierno cubano aprobó la contratación de sus deportistas en ligas extranjeras una vez terminada la temporada local de béisbol, y anunció un sustancial aumento en los pagos a los atletas, un nuevo paso en su coqueteo con el deporte profesional.

Al mismo tiempo, siguieron las deserciones o salidas ilegales de peloteros en busca de los millones de Grandes Ligas. El más sonado fue la partida del estelar toletero José Dariel Abreu, quien firmó un contrato por 68 millones de dólares con los Medias Blancas de Chicago.

Yasmani Tomás, considerado a los 22 años como el mejor prospecto cubano, consideró las nuevas medidas como " una buena alternativa para estimular a los atletas". Sin embargo, consideró que "si las hubiéramos tomado antes, algunos atletas no se hubieran ido del país".

Tomás, jardinero central de Cuba en el tercer Clásico Mundial, aseguró que "me gustaría probarme en otras ligas...y en Grandes Ligas, si en algún momento mi país lo permitiera. Es el sueño de muchos atletas".

El derecho Ismel Jiménez, as de la rotación de Sanctí Spíritus y del equipo de Cuba, señaló que "es verdad que algunos peloteros han desertado, cada persona tiene su manera de pensar, pero eso no tiene nada que ver conmigo".

"Creo que la medida de aumentar la remuneración a los atletas es buena. No estoy pensando en los millones, juego por un pueblo, por un amor a la camiseta, por el amor a la familia, eso vale más que todos los millones del mundo", agregó.

Los 16 equipos, uno por cada provincia de la isla, jugarán 45 partidos en la primera etapa del 3 de noviembre al 29 de diciembre por el sistema de todos contra todos, con series de tres cotejos. Los ocho primeros avanzarán a la segunda ronda que arrancará el 11 de enero y cada elenco clasificado puede elegir cinco refuerzos entre los eliminados.

Villa Clara, campeón defensor, destaca por un sólido cuerpo de lanzadores encabezado por Fredy Asiel Alvarez y Diosdani Castillo, ambos integrantes de la selección cubana en el tercer Clásico.

Matanzas se caracteriza por un juego ofensivo, agresivo y rápido. José Miguel Fernández, líder de bateo la pasada campaña con promedio de .393, encabeza su alineación.

Cienfuegos, tercero la pasada temporada y con el mejor promedio ofensivo colectivo con .289, vio mermar ese potencial con la salida de Abreu y la exclusión del torpedero Erisbel Arruebarrena, quien participó en el Clásico Mundial. A eso se une el retiro del béisbol activo del zurdo Norberto González, pieza clave del cuerpo monticular.

Sanctí Spíritus contará con Frederich Cepeda, bujía ofensiva de Cuba en las tres ediciones del Clásico Mundial, quien bateó para .359 en la temporada pasada, pero su potencial mermará mucho con la ausencia del estelar Yulieski Gourriel y de sus dos hermanos Lourdes y Yunieski, quien defenderán los colores de Industriales tras mudarse a la capital. El as de la rotación es el derecho Jiménez, líder del campeonato pasado con récord de 9-0.

Industriales, el equipo más ganador del béisbol cubano con 13 títulos y que concluyó sexto el pasado año, se beneficiará con la presencia de los hermanos Gourriel en el cuadro y los jardines, sin embargo en su cuerpo de pitcheo faltará el líder Odrisamer Despaigne, quien desertó en agosto.

Además de Villa Clara-Matanzas, los demás cotejos serán Cienfuegos-Mayabeque, Sanctí Spíritus-Guantánamo, Industriales-Santiago de Cuba, Granma-Camaguey, Ciego de Avila-Holguin, Isla de la Juventud-Pinar del Río y Las Tunas-Artemisa.