Jake Peavy. (Jeff Roberson/AP)

SAN LUIS - Jake Peavy ha tenido 10 días para ponderar su desastrosa apertura en el Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana por los Medias Rojas contra los Tigres. Ahora, en el tercer choque de la Serie Mundial entre Boston y San Luis, el derecho va por la reivindicación.

Con la serie empatada a una victoria por bando, el veterano de 32 años lleva la responsabilidad de tratar de darle la ventaja a los Patirrojos.

"No tengo incentivo extra para sacarme el mal sabor de la boca", dijo Peavy al tocar el tema de la mentalidad que lleva a su salida del sábado en el Busch Stadium. "Estoy en la Serie Mundial y mi equipo ganó la SCLA. Estoy entusiasmado y me he preparado para esto como lo haría en cualquier otra situación".

El 16 de octubre en el Comerica Park de Detroit, Peavy recibió cinco hits y siete carreras limpias en una derrota ante los Tigres. Pero tal como lo señala el propio lanzador, Boston ganó los siguientes dos encuentros de la serie para avanzar al Clásico de Otoño.

Peavy afirma que desde dicha presentación, ha hecho un ajuste mecánico con el ángulo del brazo en el momento de lanzar.

"Estoy bien cómodo a la hora de salir a ejecutar mis pitcheos y de poder hacer mis ajustes", expresó el diestro. "Todo va con el conocimiento".

Peavy, quien llegó a los Medias Rojas en un canje con los Medias Blancas a fines de julio, era en un principio el cuarto abridor en la rotación bostoniana para esta postemporada. Pero ante la fatiga en el hombro de lanzar de Clay Buchholz, el manager John Farrell atrasó la salida de éste y adelantó a Peavy para el Juego 3 de esta serie.

Será la primera apertura de por vida de Peavy en una Serie Mundial, y el derecho no trata de minimizar la importancia de eso.

"Este será el juego más grande que he lanzado hasta ahora", dijo el oriundo del estado de Alabama. "Sería una tontería decir otra cosa. Nunca he estado aquí. Para esto es que juego.

"Me gustaría pensar que es para esto que todos jugamos", continuó. "Es para ser campeones, los mejores del mundo en lo que haces y al más alto nivel".

Definitivamente, Peavy no ha enseñado su mejor nivel en dos aperturas de octubre, con promedio de carreras limpias de 8.31 (ocho limpias en 8.2 entradas) en dos aperturas, una contra los Rays en la ronda divisional y la otra vs. Detroit.

Ahora, con los ajustes que afirma haber hecho Peavy, todos los ojos estarán sobre él.

"Todo se ha arreglado, o es arreglable", manifestó. "Fue un ajuste bien pequeño que puede marcar toda la diferencia.

"Y no habrá excusas (el sábado). Para esto es que he vivido toda mi carrera, tener la oportunidad de salir al mayor escenario y tener chance de ayudar a tu equipo a ganar un juego de la Serie Mundial y un título".

En salud y con los ajustes de lugar-supuestamente-Peavy busca un giro de 180 grados en esta postemporada.

"Estoy lo más preparado posible, física y mentalmente", afirmó. "Saldremos (el sábado) a ver si podemos ejecutar pitcheo por pitcheo para hallar la manera de ganar".