Carlos Beltrán.

SAN LUIS - En alguna parte de Manatí, Puerto Rico, están hablando al respecto.

Están pensando en ello.

Tienen que estarlo haciendo.

¿Es acaso Carlos Beltrán, el orgullo de Manatí, el mejor pelotero que ha dado Puerto Rico? ¿O es quizás Yadier Molina el mejor?

Roberto Clemente es la figura más querida y Orlando Cepeda y Roberto Alomar también están en el Salón de la Fama de Grandes Ligas en Cooperstown, pero vale la pena entablar el debate sobre Beltrán, especialmente tras una noche en la cual prácticamente por sí solo derrotó a los Dodgers en el primer juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional por marcador 3-2.

Esto es lo único que sabemos con certeza: Esta noche le perteneció a Beltrán, y es difícil culpar a los habitantes de la Isla del Encanto por preguntarse cuál es el lugar del veterano en la historia del béisbol boricua.

Después de todo, Beltrán produjo dos carreras con un doble impulsador en el tercer inning para empatar las acciones a dos por lado. Beltrán hizo out la que era la potencial carrera para que los Dodgers se fueran adelante cuando Mark Ellis intentó anotar desde la tercera y Molina bloqueó el plato en el décimo inning. Pero, por sobre todas las cosas, Beltrán será recordado por batear un sencillo que dejó en el terreno a los Dodgers, contra su relevista Kenley Jansen en el decimotercer inning.

"Para mí, fue un pitcheo por el medio del plato. No lo culpo, porque está intentando hacer su mejor lanzamiento", dijo Beltrán. "Tenía el conteo en contra y estaba tratando de lanzar. Pero en ese caso, como dije, solo trateé de darle lo más duro posible. No estaba buscando nada más que un hit".

Beltrán se expresa con humildad. Tiene una larga lista de imparables importantes en su carrera.

El estelar puertorriqueña suma 51 hit en 148 turnos al bate (.345) con 12 dobles, 16 jonrones y 34 empujadas de por vida en la postemporada.

"Trato de no estar pendiente de los números, porque cuando haces eso, puedes quedar estancado tratando de hacer muchas cosas que salen mal, buscas los jonrones y tratas de cambiar tu forma de asumir las cosas", dijo Beltrán. "Lo sé, estoy consciente de lo que he hecho. Como digo, le doy la gloria y el honor a Dios, porque él es quien me ha permitido estar en este tipo de situaciones".

Beltrán ha impulsado nueve carreras en seis encuentros en esta postemporada.

"Obviamente, es un buen jugador, buen compañero y buen ser humano", dijo Molina. "Lo que está haciendo en estos momentos es asombroso. Estoy muy contento de formar parte de ello".

El manager de los Cardenales, Mike Matheny, también gozó el espectáculo en el primer juego. La verdad es que ha disfrutado el Show de Carlos Beltrán durante toda la temporada.

"Carlos ha sido un profesional en todo el transcurso de la temporada, y ha sido divertido verlo hacer lo suyo; bien sea a la ofensiva, o con un gran lance a la defensiva", dijo Matheny. "Este tipo es todo un pelotero".

¿Un pelotero? Eso es quedarse corto. Beltrán es más que un pelotero. Es uno de los mejores atletas nacidos en Puerto Rico. Se ha establecido como una personalidad digna de entrar al Salón de la Fama, con sus actividades caritativas y emprendimientos fuera del terreno. Muchos expertos consideran que el boricua solamente necesita uno o dos años de producción similar para asegurarse un puesto en Cooperstown, en el Salón de la Fama del Béisbol.