Adam Wainwright y Yadier Molina, dos pilares de los Cardenales. (AP)

SAN LUIS - Los Cardenales reconquistaron la cima de la División Central de la Liga Nacional con su impresionante barrida de los Piratas en su serie del fin de semana.

El calendario para el resto de la campaña regular le da otra ventaja a San Luis.

Pero con la forma en que jugaron los Cardenales vs. Pittsburgh, es posible que no necesiten más ayuda de nadie. El equipo de la Ciudad del Arco convirtió una desventaja de 1.5 juego a una ventaja de 1.5, sobre-anotando a los Piratas por 26-10 en tres partidos.

Después de que Adam Wainwright mantuviera en blanco a los Bucaneros en 7.0 entradas el sábado, el novato Michael Wacha hizo lo propio el domingo rumbo a un triunfo por 9-2.

Quedan 19 encuentros en el calendario de San Luis, 12 de los cuales serán en el Busch Stadium. Los Cardenales jugarán apenas tres partidos contra equipos que tienen récord ganador en estos momentos-y ese conjunto es Washington, con sólo cuatro juegos por encima de .500.

Los otros dos contendientes de la División Central, Pittsburgh y Cincinnati, chocarán entre ellos seis veces en los últimos nueve juegos de la temporada. Los Piratas también inician desde el lunes una serie en Texas, equipo en medio de la pelea en la Liga Americana.

Sin dudas, el calendario parece favorecer a San Luis. Pero a los Cardenales no se les ha "regalado" nada. Su nivel de juego después de 143 partidos los tiene en el primer lugar.

La gran serie que realizó la tropa de Mike Matheny vino después de una gira en la que el equipo ganó apenas dos de siete encuentros. Pero no trajeron a casa ese aire negativo, sino que barrieron a los Piratas de manera contundente.

En cuanto a las posiciones se refieren, el dirigente Matheny quiere "mantenerse en el momento" cuando quedan tres semanas de temporada regular.

"No le damos mucha importancia a las posiciones", dijo el piloto. "Sí le damos importancia al nivel y calibre de nuestro juego y la expectativa de cómo deberíamos hacer las cosas".

En ese tenor, Matheny tiene una actitud estricta de ir juego por juego. Se le preguntó qué tan importante era la serie vs. Pittsburgh. Posiblemente haya lucido grande ante el resto del mundo, pero el manager prefiere su béisbol en dosis de un solo partido.

"No puedo creer que ustedes sigan preguntándome esto", respondió Matheny con una sonrisa. "No voy a cambiar ahora. Tenemos un juego esta noche y tenemos que jugar lo mejor posible. Ahora mismo controlamos éste y tendrá que ser el mejor partido que juguemos en todo el año. Es una respuesta aburrida, pero es la misma con la que vamos a seguir todo el camino".

El capataz tampoco se maravilla con la idea de un calendario favorable, aunque reconoció que sus jugadores sí ven la pizarra para ver cómo van los juegos de sus rivales divisionales.

"No quiero negarles a estos muchachos el privilegio de estar en la pelea y seguir los resultados, todo eso", dijo Matheny. "Es especial estar aquí en septiembre.

"Pero al mismo tiempo, voy a tratar de convencerlos de que nosotros controlamos nuestro propio destino, no lo que vayan a ver en la pizarra con otros partidos. Es un cliché decirlo, pero creo en eso al 100%. Y si hablas con los que han tenido éxitos, ellos lo creen también".

Está clara una cosa: Los Cardenales se han colocado en la posición en la que todo equipo quiere estar para las últimas semanas de una campaña.

"El béisbol de octubre es lo primordial", dijo Matheny. "Pero después de eso, septiembre y la recta final es grande. Es algo especial verte a ti y a la gente que te rodea hacer un esfuerzo en conjunto para un empuje fuerte. No hay nada mejor en este juego".