Andrew Bailey. (Jim Rogash/Getty Images)

BOSTON - Junio fue un mes difícil para Andrew Bailey, pero el serpentinero de los Medias Rojas ha tenido un mejor arranque en julio.

El ex taponero de los Patirrojos lanzó una entrada perfecta el jueves en la tarde, en la que ponchó a dos bateadores en ruta a un triunfo de Boston por 8-2 sobre los Padres.

Fue la primera vez que Bailey no permitió carrera desde el 12 junio, lapso en el que hizo cinco presentaciones. Tras ponchar a Logan Forsynthe y Will Venable, Bailey logró que Carlos Quentin conectara un elevado al jardín derecho.

El manager de los Medias Rojas, John Farrell, considera que dicha actuación representa una señal alentadora de parte de Bailey, quien registró una efectividad de 10.12 en junio y se vio obligado a cederle el puesto de cerrador al japonés Koji Uehara.

"Encaminar a Andrew al sendero positivo es tan importante como cualquier otra cosa en cuanto al bullpen se refiere", dijo Farrell. "Nos agradó verlo usar todo su repertorio de pitcheos en lugar de depender exclusivamente de la velocidad. Le tiró un par de lanzamientos rompientes al primer bateador, incluyendo uno que fue cantado strike. En su caso, un cero en el marcador representa una mejoría y un paso en el camino indicado".

Por su parte, Bailey dice que no hizo nada diferente el jueves. Entre una presentación y otra, el diestro ha estado trabajando para tener más confianza en sus pitcheos en cambio, pero su mentalidad sigue siendo la misma.

"No voy a dejar de ser un pitcher que reta a los contrarios y ataca la zona (de strikes) con agresividad", dijo Bailey después del partido contra San Diego. "Para mí, es cuestión de salir a desafiar a los bateadores. La jornada de hoy fue muy buena para mí y fue muy positivo tener un inning limpio".