CINCINNATI -- Ken Griffey Jr. es un creyente en el paso de la antorcha.

La partida de nacimiento del guardabosque de los Rojos dice que es el hijo del antiguo jugador de los Rojos, Ken Griffey Sr. Y su temprana exposición a los camerinos de Grandes Ligas mientras estaba junto a su padre, le ayudaron a solidificar su vida como pelotero profesional en el futuro.

"Sabía cosas a los 9 o 10 años que muchos no saben sino hasta que cumplen los 25 años", dijo Griffey. "Lo mismo pasa con mi hijo [de 14 años de edad] Trey, sabe más de béisbol que muchos muchachos en las Ligas Menores. Él ve lo que sucede aquí y lo que se necesita para permancer aquí".

Pero tal vez se necesita más que un padre en las Grandes Ligas para que un hijo pueda crecer dentro y fuera del terreno. Ahí fue que muchos de los contemporaneos y compañeros de Griffey padre tuvieron un papel importante en el pelotero y en la persona que Griffey Jr., ahora de 38 años, se ha convertido.

Entre Kirby Puckett, Chili Davis, Cecil Fielder y Lenny Harris, todos tuvieron un papel importante o fueron figuras paternas especialemente cuando Griffey Jr. estaba en la ruta.

"Cuando fui a Minnesota, fue Kirby Puckett. Me llamaba y me decía, 'Vamos a ir de compras'", indicó Griffey. "Me decía '¿Qué necesitas?' En Anaheim, fue Chili Davis".

Griffey, quien ha sido convocado a 13 Juegos de Estrellas y se está acercando a los 600 jonrones en su carrera, no se ha olvidado de lo que esos peloteros hicieron por él. Ahora que él es un jugador con más edad que otros, trata de ayudar a la siguiente generación.

"Todavía tengo la responsabilidad de ayudar a quienes más pueda", explicó Griffey. "No es por ser egoista. Se trata de ayudar a los más jóvenes y ayudarles a que sean mejores peloteros. Este es el deporte que elegí jugar y quiero ayudar a la mayor gente posible -- desde los niños que apenas comienzan a jugar. Muchachos de secundaria vienen y me hacen preguntas, y las trato de responder".

Para los novatos y jugadores más jóvenes en las mayores, no es malo conocer a Griffey.

"Cuando vas a Nueva York, normalmente va con los jugadores más jóvenes y les compra nuevos trajes o algo por el estilo", dijo el jardinero de los Rojos Adam Dunn. "Trata muy bien a los más jóvenes".

Dunn, quien llegó a las Grandes Ligas en el 2001, también aprendió de Griffey cuando comenzaba.

"Creo que me ayudó más con las cosas fuera del terreno, cómo tratar a la prensa y todo eso", añadió Dunn. "Observas cómo es él. No te das cuenta si se fue de 4-0 o de 4-4. Siempre es el mismo. Así trato de comportarme".

Griffey estaba en los comienzos de su carrera con los Marineros cuando se hizo amigo de Fielder. En ocasiones fueron acompañados por un futuro toletero en crecimiento, Prince.

"Prince estaba en mi casa a los 12 años. Yo tenía 19", dijo Griffey. "Sabía todo sobre béisbol. Una vez que estás rodeado de eso, aprendes todo. Mentalmente estás más avanzado sobre el juego que físicamente. Cuando estás listo físicamente, eres un mejor jugador de lo que creías".

¿Hubieron lecciones que el joven Fielder aprendió de Griffey?

"Siempre te tienes que divertir", dijo Fielder. "Recuerdo hace tiempo, en 1991 o 1993, estaba con mi padre en un viaje a Seattle y "Junior" se estaba riendo. Siempre le preguntaba a mi padre y él decía, 'Eso es increíble". Así que desde ese entonces, pensé que era algo maravilloso que siempre estaba sonriendo durante las prácticas de bateo, siempre bromeando".

Prince Fielder resultó como la selección de primera ronda de los Cerveceros en el 2002. Ahora es una de las estrellas más brillantes de Milwaukee.

"A veces es difícil estar contento a cada rato", explicó Fielder. "Pero todos los días que se encontraba en el terreno estaba contento. Me acuerdo de eso, especialmente con todo lo que está pasando en mi familia. En el diamante es donde todo está bien. Siempre me he divertido en el terreno. Aunque es un negocio, me divierto y trato de nunca estar deprimido cuando estoy jugando".

Béisbol no era una prioridad cuando se reunía la familia Fielder con la familia Griffey. Fue una amistad entre un muchacho y "El Muchacho".

"Siempre le preguntaba a mi madre cosas como, '¿Ya tiene novia Prince?'" dijo Fielder. "Era bien divertido, pero nunca hablabamos de béisbol. Nos interesaban más los video juegos".

Y si Trey Griffey decide seguir al béisbol profesional como su carrera, ya tendrá amigos en las Grandes Ligas -- y mentores.

"Dices, '¿Necesitas algo, qué pasa?'" explicó Griffey. "Se trata de respeto. Este muchacho me ayudó. Ahora le ayudaré a su hijo. Fuí amigo de Cecil. Tengo que ayudar a Prince. Si Trey decide jugar béisbol y llega aquí, entonces espero que Prince diga, 'Bueno Trey, ¿qué necesitas?' El ciclo continúa".